Puede que sea el estado soberano más pequeño del mundo, con menos de medio kilómetro cuadrado, pero la Ciudad del Vaticano posee un enorme atractivo para los visitantes de todo el mundo. Capital del mundo católico, la ciudad es una superpotencia espiritual y una de las zonas más visitadas de Roma.

El Estado de la Ciudad del Vaticano es una encarnación contemporánea de los Estados Pontificios, que abarcaron la mayor parte del centro de Italia durante más de mil años. Cuando las tropas italianas conquistaron Roma en 1870, el Papa Pío IX tuvo que renunciar a sus territorios, y las relaciones entre el papado y el gobierno italiano fueron conflictivas hasta que el Papa Pío XI y Mussolini firmaron el Tratado de Letrán de 1929, que establecía el Estado Vaticano.

Rodeada por Roma, la mejor forma de entrar en la Ciudad del Vaticano es a pie por el puente Ponte St. Angelo. Un sinfín de peregrinos han realizado el trayecto por este puente desde su construcción en el año 239 d.C., y las calles cercanas están bordeadas de edificios originales que datan de los siglos XV y XVI.

Una vez dentro de la Santa Sede, respire la estimulante energía de la plaza y contemple la impresionante Basílica de San Pedro. Es una imagen icónica que no olvidará, y pocos monumentos pueden competir con este punto de interés. Según los católicos, la basílica se alza sobre terreno sagrado. San Pedro, apóstol de Jesús, fue martirizado cerca de allí en el año 64 d.C., y su lugar de enterramiento es la pieza central de la basílica. El célebre artista Miguel Ángel se hizo cargo de las reformas a mediados del siglo XVI y, aunque se realizaron más modificaciones a principios del siglo XVII, la basílica conserva gran parte de su estructura y estilo originales.

Si el exterior de la basílica es impresionante, el interior es absolutamente sobrecogedor. La gran cúpula por sí sola se eleva más alto que la Estatua de la Libertad, y las obras de arte de Bernini, Guercino, Miguel Ángel, Giotto y otros decoran sus paredes. Deténgase a tocar la estatua de bronce de San Pedro para atraer la buena suerte y pasee por las más de 100 tumbas de la cripta subterránea. Una visita guiada es realmente la mejor manera de explorar la basílica, ya que hay mucho que admirar y que le fascinará.

Una de las experiencias más inolvidables en la Santa Sede es visitar los Museos Vaticanos, uno de los complejos museísticos más notables del mundo. Esta serie de museos interconectados fue establecida a principios del siglo XVI por el Papa Julio II y ampliada por sucesivos pontífices. Es imposible recorrer todo el complejo en una sola visita y ver solo lo más destacado lleva varias horas, pero merece la pena.

La Capilla Sixtina es, sin duda, uno de los lugares más inspiradores y notables de la Ciudad del Vaticano, en gran parte debido a su famoso techo. Los frescos de Miguel Ángel fueron encargados por el Papa Julio II en 1508, y la obra sigue siendo una de las más profundas del artista. Dividido en nueve paneles, el arte del techo narra las historias de Noé, la creación de Adán, su expulsión con Eva del Jardín del Edén, su caída en desgracia y otros relatos bíblicos. Grandiosas imágenes de ángeles y profetas bordean los laterales de la capilla, y un fresco gigante sobre el altar representa escenas desgarradoras del Juicio Final. Incluso los no católicos pueden disfrutar de esta increíble obra de arte, lo que convierte a la Ciudad del Vaticano en un lugar de visita obligada para todos.

¿Dónde se encuentra Ciudad del Vaticano en Vatican?

Información básica

País: Vaticano

Capital: Ciudad del Vaticano, capital del Vaticano

Ubicación

Latitud: 41.90328

Longitud: 12.45339