De postal, vibrante, limpia y culturalmente diversa, Ottawa es un paraíso para los viajeros. La capital canadiense se asienta en la confluencia de tres caudalosos ríos, las ondulantes colinas de Gatineau crean un telón de fondo pintoresco y cada uno de sus distintos distritos ofrece sus propios y maravillosos matices. La principal atracción de la ciudad es su amplia variedad de museos de categoría mundial, que abarcan desde los más modernos hasta los históricos.
Parliament Hill es posiblemente el lugar más atractivo de la ciudad. Es también el centro de la actividad política del país. El complejo de torres con cúpulas de cobre resulta especialmente impresionante en un día soleado, y la emblemática Peace Tower es la estructura más alta de la ciudad. Los visitantes pueden explorar la magnífica biblioteca, decorada con intrincados trabajos de hierro forjado y tallas de madera, y pueden visitar el Senado y la Cámara de los Comunes durante las sesiones ordinarias. Los viernes, la Cámara de los Comunes celebra una sesión de preguntas que resulta especialmente interesante y popular.
Ottawa es un paraíso para los amantes de los museos, y uno de los mejores es la National Gallery of Canada. La mayor colección del mundo de arte canadiense e inuit se exhibe en este llamativo edificio de granito rosa y cristal, una de las mayores joyas arquitectónicas de la zona. Las exposiciones cronológicas guían a los visitantes a través de la historia de la nación, desde la antigüedad hasta nuestros días. También hay agradables galerías de arte de Estados Unidos y Europa.
El Canadian Museum of Civilization es otra visita obligada. Su espectacular gama de exposiciones documenta la historia del país a través de entornos y ciudades simulados, así como exposiciones interactivas que detallan las diferentes culturas que consideran a Canadá su hogar.
Para disfrutar de un aprendizaje y entretenimiento más prácticos, visite el Canada Science and Technology Museum. Las exposiciones interactivas estimulan todos los sentidos mientras enseñan a los visitantes sobre la gravedad, el tiempo, las leyes de la física, las ilusiones ópticas y mucho más.
Otros museos que merece la pena explorar son el Canada Agricultural Museum, el Canada Aviation and Space Museum, el Canadian War Museum, el Canadian Museum of Nature, el pintoresco pero bien conservado Bytown Museum, el Canadian Museum of Contemporary Photography y el Currency Museum.
Para echar un vistazo a cómo era la vida de los habitantes originales de la región, visite el Aboriginal Village. Esta fascinante réplica de un campamento nativo se recorre en aproximadamente una hora, y los visitantes también pueden aprender sobre artesanía tradicional, probar la cocina auténtica y ver espectáculos de danza nativa.
La Notre Dame Cathedral es la iglesia más antigua de Ottawa y, sin duda, una de las más bellas. Construida en 1841, la iglesia de techo de estaño contiene muchos elementos idiosincrásicos, como ornamentadas tallas de madera y un techo de color añil salpicado de estrellas brillantes.
Dos primeros ministros vivieron en la Laurier House, hoy declarada lugar histórico nacional. Construida en 1878, esta casa victoriana está elegantemente amueblada y contiene exposiciones de las pertenencias de ambos políticos. El estudio de la planta superior es especialmente encantador. Los expertos guías estarán encantados de acompañar a los visitantes por la casa, y es recomendable explorarla por la mañana, antes de que lleguen los autobuses turísticos.
Otros lugares de interés en Ottawa son el RCMP Musical Ride Center, Rideau Hall, el Tribunal Supremo de Canadá, la Biblioteca y Archivos Nacionales de Canadá, la residencia del Primer Ministro y la Royal Canadian Mint.